Conectar con la sabiduría del corazón: Cómo hacernos preguntas directas al corazón

Seguramente que muchas te has enfrentado a preguntas que parecían imposibles de responder. Cómo una decisión médica, si seguir con una relación que parece difícil, qué hacer con respecto a un trabajo… Preguntas cuyas respuestas traen consecuencias importantes a nuestras vidas.

Primero debemos partir de que no hay respuestas absolutas. Nada es bueno o malo. Y que nadie nos puede dar la respuesta que estamos buscando. Primero, porque ni siquiera nosotros podemos “ver” la realidad tal cual es. Nuestra realidad son sólo nuestras interpretaciones sobre ella. Segundo, si nosotros no estamos seguros de cuál es la “realidad”, ¿cómo va a ser posible que otro pueda estarlo?

Y  no hay más que recordar situaciones parecidas de nuestra vida. Si en algún momento le hemos pedido consejo a varias personas sobre un mismo asunto, lo más probable es que hayamos recibido tantos consejos diferentes como personas a la que hemos preguntado. Por lo que hacer caso al “exterior” sólo puede confundirnos más.

Otro tema importante a tener en cuenta es ser conscientes de cómo decidimos. ¿Lo hacemos con la mente o lo hacemos con el corazón? Por desgracia, la sociedad en la que vivimos nos ha enseñado a pensar, preguntar y decidir con la mente, dejando al corazón un papel casi invisible. Cuando nuestro corazón es quizás la tecnología más sofisticada que tendremos nunca.

 

El corazón

Atender a nuestro corazón es la única forma que existe para acceder a nuestra “verdad” en un momento determinado. En vez de pensar en una lista de pros y contras con la “cabeza”, o dilucidar la probabilidad de que una experiencia pasada se repita en el presente, la inteligencia de nuestro corazón nos dirá cuál es la verdad para nosotros en este preciso momento.

Aunque nuestra sociedad está muy desconectada de sí misma, las antiguas tradiciones y los indígenas coinciden cuando hablan de la sabiduría que todos llevamos dentro. Para poder abrazar ese poder personal que todos tenemos, lo primero que debemos hacer es embarcarnos en un viaje de descubrimiento personal. Y aunque este viaje nos puede llevar al pasado o al futuro, en realidad nuestro viaje es corto. Estamos a 45 centímetros de él. Que es la distancia media entre el centro de nuestro cerebro y el centro del corazón.

Dependiendo de muchos factores, entre otros de las creencias de nuestras familias, la religión, la comunidad, etc. podemos tardar meses, años o una vida entera en aprender a hacer el cambio entre el pensamiento lógico de la mente y la sabiduría intuitiva del corazón, y aprender cuándo es apropiado hacer ese cambio.

“Si el siglo 20 ha sido el siglo del cerebro… Entonces el siglo 21 debe ser el siglo del corazón “.
Gary R. E. Schwartz, Ph.D., y Linda Russek

El pequeño cerebro del corazón

Recientemente se ha descubierto que nuestro corazón posee un “pequeño cerebro”. Los beneficios que nos puede traer aprender a usarlo, merecen la pena el esfuerzo. Es el viaje que nos lleva del pensamiento polarizado del cerebro, al pensamiento intuitivo del corazón.

Como todos sabemos, la única constante en la vida es el cambio. Y también sabemos que para muchos el cambio puede ser muy estresante. Según los biólogos, el cambio es el detonante para adquirir nuevas formas de pensar y vivir, es la transformación evolutiva que nos hace mejores personas, crea comunidades más fuertes y en última instancia promete la supervivencia de la especie. Cuanto más grande es el cambio, mayor es la transformación.

Cualquier cambio que la vida nos trae, sólo es un problema si nosotros lo vemos como tal. A medida que aprendemos a combinar la intuición de nuestro corazón con la lógica del cerebro, tendremos un sistema potente para gestionar de forma beneficiosa nuestra vida.

corazón

 

Cómo preguntar al corazón

La inteligencia de nuestra corazón está siempre con nosotros. Es constante. Podemos confiar en ella en cualquier momento y situación. Podemos hacer las preguntas más profundas y misteriosas que nadie más puede responder. Desde el momento de nuestro nacimiento llevamos esta inteligencia con nosotros, aunque no sepamos cómo utilizarla.

Los pasos para acceder a la inteligencia de su corazón son los siguientes:

Paso 1: Enfoque su corazón

Acción: Deja que su conciencia se mueva de tu mente a la zona de tu corazón.
Resultado: Esto envía una señal al corazón, haciendo evidente un cambio en ti. Tu atención se ha “movido” del mundo exterior a tu mundo interior.

Paso 2: respiración lenta

Acción: Comienza a respirar más lentamente de lo normal, de cinco a seis segundos para inhalar y exhalar.
Resultado: Este simple paso envía una segunda señal, de que tu cuerpo está a salvo. Desde hace tiempo se sabe que la respiración profunda estimula una respuesta de relajación del sistema nervioso (la respuesta parasimpática).

Paso 3: Siente una sensación rejuvenecedora

Acción: En la medida de tu capacidad, siente una sensación real de cuidado, aprecio, gratitud, o compasión.
Resultado: La clave del éxito aquí es que tu sensación sea tan sincera y sentida como sea posible. Es la calidad de la sensación la que afina y optimiza la coherencia entre el corazón y el cerebro. Aunque todo el mundo es capaz de esta experiencia, es uno de los procesos que tendrás que experimentar para encontrar lo que funciona mejor para ti.

Paso 4: Hacer su inteligencia del corazón una pregunta

Acción: Los tres pasos anteriores ayudan a crear la armonía entre el cerebro y el corazón, lo que te permitirá aprovechar la sabiduría de tu corazón. A medida que continúes respirando y manteniendo el foco en tu corazón, llegará el momento de hacer la pregunta.
Resultado: La inteligencia del corazón generalmente funciona mejor cuando las preguntas son breves y al grano. Recuerda que su corazón no necesita un prefacio o la historia de una situación antes de la pregunta. Haz la pregunta en silencio con una sola frase concisa y luego permite que la sabiduría de tu corazón te responda.

Paso 5: Escucha

Acción: Toma conciencia de cómo se siente tu cuerpo inmediatamente después a hacer la pregunta. Toma nota de las sensaciones de calor, hormigueo, zumbido en los oídos, y las emociones que puedan surgir. Todo el mundo aprende y experiencia de forma diferente. No hay una manera correcta o incorrecta de recibir la sabiduría de tu corazón. La clave aquí es saber lo que funciona mejor para ti.
Resultado: Para las personas que ya están en sintonía con sus cuerpos y sus corazones, este paso es la parte más fácil del proceso. Para aquellos que tienen menos experiencia en la escucha de sus cuerpos, este es un ejercicio de conciencia. Y puede llevar tiempo empezar a “escuchar” las respuestas.

 

Hay personas que “escuchan” palabras, y otras que solamente escuchan sensaciones en su cuerpo. Se comunican con la inteligencia de su corazón a través de un lenguaje no verbal, propio, sutil. Puedes sentir una ola de paz dentro de ti, ya que has recibido la respuesta a tu pregunta. Lo que es importante aquí es aprender a escuchar a tu cuerpo y atender a cómo éste se comunica contigo. Cada cuerpo y cada persona es diferente.

La intuición me dice que la sabiduría de mi corazón no me va a llevar a tomar malas decisiones. Si miro hacia atrás, me doy cuenta de que las peores decisiones que he tomado, estaban tomada con la razón, sin haber tenido en cuenta a mi corazón o a mi cuerpo.

Fuente: Resilience from the hearth

Resilience from the Heart by Gregg Braden